martes, 14 de enero de 2014

¿Qué está pasando?

En los últimos meses me he visto en algunas situaciones digamos curiosas, que me han hecho reflexionar en lo que está pasando en el mundo del rock´n´roll en general. No hace mucho hablaba con un familiar poco dado al tema de conciertos y muy alejado del entorno rockero, me explicaba que esperaban la llegada de un amigo de fuera y que esa misma noche después de cenar asistirían al concierto de Artic Monkeys. Me sorprendió que dedicaran esa velada a ir a un concierto de rock, cuando no tenía constancia de que pudiera interesarle ni la banda ni el estilo que practicaban, por lo que le comenté: "No sabía que te gustara el grupo", a lo que me contestó: "No me gustan, de hecho no sé ni lo que hacen, pero dicen que puede ser un gran espectáculo". Estaba claro que para él el show de Arctic Monkeys era como ir a ver un partido del Barça o presenciar un espectaculo del Circ Du Solei, un entretenimiento más en el que poco importa si la banda te gusta o no. Simplemente algunos conciertos de rock se han convertido en una alternativa más, puedes ir al cine, al teatro, a un buen restaurante o a ver AC/DC, porque amigos, no creo que las sesenta mil personas que abarrotaban el Estadi Olimpic en la última gira de los australianos, fueran amantes del grupo ni tan siquiera conocieran discos como "Powerage" o "Let There Be Rock". Recuerdo que hasta mi hermana, lo más antagonista al rock´n´roll que tengo en mi entorno, se planteó pagar el pastón de la entrada para ver a Angus destrozar su SG. Quizás hay esté la explicación de que U2 puedan llenar un Camp Nou o Springsteen arrase venga una o cien veces, el gran publico ha decidido que el rock mola, por lo menos algún tipo de rock. 
No hace ni un día, alguien que lo más rock que ha escuchado ha sido Maná, me decía: "Tú que estás enterado, ¿es verdad que los Rolling Stones van a volver a hacer una gira? Joder, si te enteras de si vienen me lo dices que no me los quiero perder por nada del mundo. Palabras textuales. ¿Conoce este hombre las excelencias de "Exile On Main Street"? ¿Significa "Sticky Fingers algo en su vida? Evidentemente no 
¿Se ha convertido nuestra música en un entretenimiento más para las masas? Eso parece y no me malinterpretéis, no me desagrada que una banda de rock, sea cual sea, reviente estadios por doquier, lo que me jode es que son cuatro los que se reparten el pastel y eso no repercute en que una escena underground se aproveche de ello. 
Volviendo a la banda de los hermanos Young, ¿os imagináis que sólo un 5% de esas sesenta mil personas se interesáran por algo más que ver una muñeca hinchable y reconocer "Highway To Hell" entre el repertorio? Seguramente que a bandas como Rhino Bucket o ´77 le irían mejor las cosas. No hay relevo generacional, con todos mis respetos, pero es vergonzoso que la gente prefiera ver a unos Stones octogenarios (o peor a una banda tributo) que a un potente joven combo que deja la piel ante un misero centenar de personas. 
Lo último fue que alguien me preguntara si ese logotipo tan molón (se refería al de Ramones) no era una marca de ropa, deberíais de ver su cara cuando le dije que no, que aquel sagrado escudo era una de las mejores putas bandas de la historia del rock. Que puta es esta vida a veces.

miércoles, 8 de enero de 2014

Otra batalla perdida... ¿o es ganada?

Conocí a Jordi Meya y a Richard Royuela a mediados de los noventa, ellos entonces eran redactores de Popular 1 y yo tenía un modesto fanzine con el que se apresuraron a colaborar desinteresadamente, un triunfo para mí, ya que como lector habitual del Popu, era todo un placer que dos de sus colaboradores se interesaran por tan humilde producto. Al tiempo al Sr. Meya le llegó la oportunidad de dirigir la edición española de Rocksound, una consolidada revista francesa que iba a ser lanzada en nuestro país de forma inminente, esa oferta llegaba casi a la vez que nuestra decisión de dejar de editar Zombi, nuestro modesto proyecto que nos estaba llevando al agotamiento físico y mental, así que en el mismo momento que Rocksound fue una realidad, Zombi dejaba de existir, y me acuerdo como si fuera ayer, Jordi me comentó: "Si te apetece, puedes continuar escribiendo con nosotros". Dicho y hecho, desde el primer número que estoy con ellos, si no me equivoco sólo Richard, Carles Ramirez y yo estamos desde el puto comienzo.
Desde entonces les he visto pasarlas de todos los colores, desde la conversión a Rockzone esquivando un marrón muy gordo, a esta última decisión de pasarse al digital, y aunque no estuviera de acuerdo al 100 % con la linea editorial y con algunos de los nombres encumbrados en sus páginas, hay que estar ciego para no reconocer que es una gran revista de rock´n´roll. 
Como un romántico empedernido en esto de la música, esta decisión de digitalizar su propuesta ha sacudido mis cimientos, soy de los que necesitan "lo físico", no puedo vivir sin poner mis vinilos, estudiar los libretos de los cds o ir al kiosko cada mes a comprar mis revistas favoritas, y Rockzone por razones obvias es especial, aquello es mi casa, lo considero algo muy mío y el ritual de bajar cada mes a la redacción a recoger la revista lo voy a echar de menos. Lo sé, soy un troglodita en vías de extinción, y al igual que no concibo leer un libro en una tablet o escuchar un disco en un Iphone, me va a costar mucho tener que leer a partir de ahora Rockzone en el ordenador, pero es lo que hay y la decisión, al margen de preferencias personales, está cargada de coherencia, inteligencia y sentido común. 

Los tiempos cambian y era arriesgado, por no decir suicida, aferrarse a un formato que por mucho que amemos ha sufrido una brutal transformación, renovarse o morir, y al fin y al cabo seguirán estando ahí, dando la vara con la última banda de metalcore a seguir o reivindicando a la última sensación punk. 
Sé que les irá bien, son gente capaz, testaruda, lista, trabajadora y lo que es más importante, aman esta movida, y sólo con ver la ilusión con la que encaran esta nueva y esperanzadora etapa que ahora comienzan, merece la pena haber perdido otra batalla contra estos tiempos que todo lo engullen, o como dice el enunciado, quizás se haya ganado la batalla y sea yo el jodido testarudo que no acepta unos cambios que me da mucha pereza incorporar a mi vida. Larga vida a Rockzone, muchísima suerte en estos nuevos horizontes que vais a explorar, y tener por seguro que seguiré ahí con vosotros, echando una mano en lo que pueda.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Cosecha 2013, Un buen año, sin duda.

Se nos va otro año, y con él un montón de buena música en forma de grandes discos. No sé cuantos años llevo escuchando lo de que no salen buenas bandas ni novedades como las de antes, no sé vosotros, pero yo sigo sin dar a basto para asimilar tanto buen rock´n´roll año tras año, mes tras mes. Ya sean formaciones noveles o veteranos en muy buena forma, esto sigue muy vivo amigos, Still Alive And Well como decía la canción. Aquí os detallo algunos de mis favoritos del año que se va. Me gustaría citar otros nombres que me han ayudado a sobrellevar este 2013 de mejor manera, entre otros la vuelta a la psicodelia de Monstermagnet con "The Last Patrol", el delicioso classic rock de Statesboro Revue y su magnífico "Ramble On Privilege Creek", el hard rock de recuerdos Lizzyanos del debut de Carousel, el apocalipsis metálico de Red Fang y su "Whales And Leeches", el desenfreno black punk de Kverterlak o al tío Lemmy que volvió con el tremendo "Aftershock".

1 - Black Sabbath - "13"
 No creo que nadie esperara un disco tan sólido como "13", la vuelta tras casi dos décadas de la formación original de Black Sabbath, pero aquí está, sin Bill Ward, pero sonando tan malignos y apocalípticos como siempre. Su sonido clásico elevado a la máxima potencia con un Ozzy pletórico, un Butler como siempre en su sitio y un Iommy sencillamente abrumador. "End Of The Begining" no me la pude quitar de la cabeza en meses y lo mismo se puede decir de "Loner" o esa delicatessen titulada "Zeitgeist", un trabajo a la altura de la leyenda.

2 - Clutch - "Earth Rocker"
Contundentes, poderosos y más mediáticos, parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo para señalarlos como lo que hacía tiempo que eran: unos putos clásicos. Nadie como ellos ha mezclado de manera tan convincente el southern, el blues, el stoner, el punk y el metal y ha salido airoso de la aventura. "Earth Rocker" no es su mejor álbum, pero sí una de las mejores colecciones de bombas sonoras lanzadas este año que nos deja. Disco del mes en casi todas las publicaciones de prestigio, después de más de 25 años se les reconoce. Ya era hora.


3 - Enforcer - "Death By Fire
Los que todavía se aferran a Iron Maiden o Judas Priest para escuchar heavy metal de calidad, bien harían en chequear a estos suecos que han recogido todas esas influencias de los ochenta para parir un definitivo y estruendoso discazo de puro true heavy metal. Imposible no caer rendido ante esa energía sin limites y ese impecable decálogo de caña y melodía a partes iguales. Guitarras dobladas, riffs que te parten por la mitad,  estribillos revienta gargantas, solos estratosféricos y un cantante que canta, en definitiva: puro heavy metal in your face.

4 - Joan Jett & The Blackhearts - "Urvanished"
Como la hemos echado de menos. La mujer con más pelotas de la historia de nuestra música llevaba un tiempo en stand by, pero este año se ha apiadado de nosotros y nos ha regalado una nueva colección de temas que nos ha sabido a gloria. Su facilidad para crear melodías de otro mundo sigue intacta, e igualmente podemos decir lo mismo de sus Blackhearts, que siguen sonando como un puto puño cerrado. Uno de mis objetivos el año que viene será sin duda cazarla en directo en algún escenario. Bienvenida de nuevo Joan.


5 - Horisont - "Time Warriors"
Después de que en el anterior se les fuera la mano con la oscuridad, en esta nueva obra vuelven a recuperar su gusto por las melodías guitarreras a dos guitarras y los temas más cortos y directos. Son una de mis bandas actuales favoritas, así de claro lo digo, y lo son porque pocas composiciones he escuchado más perfectas que "Writting On The Wall" o "Backstreet". Si te gustan los Judas Priest de la primera época o el heavy rock más primigenio, son tu banda.


6 - ´77 - "Maximum Rock´n´Roll
Su directo lo conoce todo el mundo, son capaces de destrozar cualquier escenario que se les ponga por delante y en disco tampoco son mancos. Su nuevo álbum incide en ese powerage rock´n´roll crudo, deudor del blues, del hard, del high energy y de los clásicos de los cincuenta, y se muestra demoledor en un repertorio de temas tan directos como implacables. Si corre sangre por tus venas será difícil que no trempes ante cosas como "Stay Away From Water" o ese enganchoso tema titulo. Jefazos.


7 - Michael Monroe - "Horns And Halos"
El cabrón lo ha vuelto a conseguir y eso que por el camino perdió a Ginger, un importante elemento en su banda. No importa, Steve Conte continuaba al pie del cañón, y para apoyar ese sonido de guitarras criminales ficha a Dregen y listo, ya está todo preparado para lanzar al mundo una nueva masterpiece. Amar a Hanoi Rocks y todo lo que representan no me nubla el juicio, seas fan o no, es incuestionable la altisima calidad conseguida por un tipo que para mí, ya es toda una leyenda.


8 - Bottle Rockets - "Bottle Rockets/The Brooklin Side" Reedición
No me he podido resistir a lo que para mí es una de las reediciones del año. Hacía tiempo que andaban descatalogados y ahora se reeditan con un libreto que es oro puro y con, ojito, 18 temas extras entre ambos títulos. Soy de los que piensa que son una de las mejores bandas de rock americano de la historia, pioneros junto con Uncle Tupelo de lo que se llamó New Alt Country, los tipos amaban el sonido de los banjos y las mandolinas, pero tenían almas punk, y la colision de los dos mundos dio como resultado su personalisimo estilo. 


9 - Blood Ceremony - "The Eldritch Dark"
Muchas son las cosas que me atraen de Blood Ceremony: su vena ocultista, su amor por el cine de terror de serie B, la hermosa voz de la bruja Alia O´Brien, la innata elegancia de su guitarrista Sean Kennedy, esas flautas que parecen proceder del mismo infierno, la bella oscuridad que desprenden sus canciones y el hecho de que lleven tres discos y los tres sean impecables. Es escuchar "Witchwood" y pensar que este tema sí hubiese sido compuesto treinta años atrás, seguramente sería un clásico hoy en día. Una Delicia os lo aseguro.


10 - The Riff Truckers - "Healing The Soul"
Aromas de carreteras polvorientas, rock sureño, boogie desenfrenado y algo de country enguarrado, y no son de Texas ni de Tennessee, son del País Vasco y en esta su segunda entrega han dado en el centro de la diana. Aunque está mejor grabado, mejor producido, mejor tocado y definitivamente con mejores canciones, ojalá me equivoque, pero mucho me temo que estemos ante el típico discazo que pasará desapercibido. Si gustas de lo mencionado unas lineas atrás, no dudes y hazte con él, seguro que me lo agradeces.



11 - The Temperance Movement - "The Temperance Movement"
Hace tiempo que parece que en Inglaterra está pasando algo. Después de importar hypes cada vez más endebles, parece que las listas las están tomando bandas de verdad, con corazón, talento y actitud. Temperance Movement son un ejemplo de ello, se les ha comparado a Black Crowes y ciertamente poseen cierta similitud con la banda de los hermanos Robinson, pero se les nota la vena inglesa, la de verdad, la de Zeppelin, Free o tantos otros. Una de las grandes sorpresas del año.


12 - Darkthrone - " The Underground Resistance"
Cada vez más alejados del black metal pero tan cafres, cerdos y burros como siempre. Fenriz y Nocturno Culto siguen a la suya, agrandando la leyenda, convirtiendo el nombre de Darkthrone en una referencia ineludible no ya sólo del metal extremo, si no de la escena metálica en general. Dioses para los oídos acostumbrados a sus infernales odas, "The Underground Resistance" se me antoja como el disco perfecto para que gente del punk o del metal más clásico pueda adentrarse en sus satánicas majestades. 


13 - Ghost - "Infestissumam"
Amados u odiados, con los suecos no hay termino medio. Un servidor tardó en caer rendido ante Papa Emmeritus y su cohorte de demonios, pero después de este enorme álbum no puedo más que convertirme a la religión Ghost. Mezclando los conceptos de los setenta con unas cristalinas y embaucadoras melodías, es complicado, por no decir imposible, no caer de rodillas ante ellos. Quizás su propuesta te parezca ridícula e incluso te suenen blandos y previsibles, lo mismo tienes razón, pero yo pocas canciones me han enganchado tanto este año como "Per Aspera Ad Inferi" o "Ghuleh/Zombie Queen".


14 - Trouble - "The Distortion Field"
Con un nuevo cantante que ha encajado como un guante y esa alienígena pareja de guitarras, Trouble volvieron a la vida con un disco tan bueno como cualquiera de sus clásicos. Es curioso, porque escuchándolo parece mentira lo mucho que el sonido de esta banda ha influenciado a muchos de los gurús actuales, porque seamos claros, Down son enormes, pero Trouble estaban antes que ellos, mucho antes para ser justos. Su vuelta amigos, no ha podido ser más poderosa.



15 - Saturna - "Ignis"
Los catalanes nos sorprendieron con un disco de debut tremendo y ahora ya no nos han sorprendido tanto, los conocemos de sobras, pero tampoco nos esperábamos que se superaran de esta manera. Rozando el metal en algunos momentos, su stoner plagado de recuerdos de gigantes como Sleep, Saint Vitus o Black Sabbath, no tiene que envidiar a nadie que se les ponga por delante. Si pasan por tu ciudad, dales una oportunidad.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Asignatura Pendiente

El próximo día 2 de Diciembre aprobaré por fin una asignatura pendiente, la de ver a Black Sabbath con su formación original, o casi, porque a ninguno se nos olvida la añorada ausencia del gran Bill Ward. Pude ver a los colosos de Birmingham, siendo un chaval, en aquella desastrosa gira con Ian Gillan de cantante, donde casi todo falló estrepitosamente, desde la vergonzosa bienvenida que le tributaron a Diamond Head (uno de los teloneros) tirándoles de todo, hasta los mismos Sabbath que se mostraron apáticos, blandos, desmotivados y decididamente desubicados. Aquella noche, sólo las Girlschool estuvieron a la altura, era la segunda vez que las veía y de nuevo caía rendido a los pies de la banda de féminas con más pelotas del rock´n´roll, con permiso de las Runaways claro. Y no me entendáis mal, soy de los que tiene "Born Again", el disco que presentaban, en un pedestal, pero aquello no había por donde cogerlo, con el batería de la Electric Light Orchestra tras los tambores, un Gillan desastroso y un Iommy a la deriva, que encima se vio rebajado a tener que incorporar el dichoso "Smoke On The Water" en el set list de la banda. No, mi primera vez con ellos no fue precisamente agradable. 
Muchos años después de aquello, y tras pasar una interminable lista de músicos por el grupo, la formación clásica con Ozzy de nuevo al frente, se reunió y se acercaron a nuestro país en un único concierto, que por diversos motivos no pude disfrutar. Se me escaparon y pensé que nunca volvería a tener una oportunidad como esa, pero las circunstancias mandaban y tocaba joderse, recuerdo que aquella noche apenas si pude dormir. 
Tuvo que ser con Ronnie James Dio y en una reencarnación que ni siquiera podía utilizar el nombre de Black Sabbath, cuando me volví a encontrar con ellos. Un pabellón de la localidad costera de Bournemouth, en Inglaterra, fue el escenario, y aquello fue antológico. Recuperando parte de la escenografía de la gira de "Mob Rules" y con la banda a pleno rendimiento, recordé el porqué la corta etapa del pequeño Elfo para mí es casi tan importante como la del Príncipe De Las Tinieblas. Algunos dirán que ni siquiera podían utilizar el sagrado nombre de la banda, pero para un servidor, aquello eran Black Sabbath en su máxima expresión, en todo su esplendor, presentando un excelente álbum y haciendo sonar clásicos como "Children Of The Sea" o "The Sing Of The Southern Cross" de manera apoteósica. 
Pero reconozco que me faltaba algo, al igual que estoy convencido que un tema como "Heaven And Hell" no puede ser interpretado por otro que no sea el mismo Dio, también soy de la opinión de que "Iron Man" o "War Pigs" o "Sabbath Bloody Sabbath" pertenecen a la voz de Ozzy, es un hecho, nadie puede cantarlas como él. Tenía, no, debía ver a Iommy, Butler y Ozzy juntos de nuevo descargando esa histórica e inmortal batería de perlas que poseen, y mira por donde el milagro se produjo. No estaba nada claro que después de varios intentos los cuatro Sabbath originales volvieran a unir sus destinos, pero la magia, el interés o el amor por el dinero, llámalo como quieras, salió a relucir y, auspiciados por el gran Rick Rubin, no sólo pensaban girar juntos, si no que además grabarían nuevo material después de más de treinta años sin hacerlo, casi nada. 
Como he comentado antes, Bill Ward, el baterista perfecto, se ha quedado por el camino, los malditos abogados y el dinero han hecho que el viejo Bill sea sustituido por el baqueteador de Rage Against The Machine, una putada, pero escuchando "13", su nueva obra, hasta una ausencia tan grande como esa es más llevadera. Confieso que no esperaba gran cosa de sus nuevas canciones, pero como me suele ocurrir en estas ocasiones, el grupo ha cerrado mi enorme bocaza con un disco incontestable, sólido, contundente, un digno titulo más que añadir a su discografía. El motivo final para que mis ilusiones por verlos de nuevo se multiplicasen por mil. E
sta vez el país vecino será el destino, Paris la ciudad, y yo y unos cuantos amigos los afortunados que presenciaremos a la que posiblemente sea la banda más influyente de la historia del hard rock y el heavy metal. La noche del 2 de diciembre cerraré un circulo y aprobare mi particular asignatura pendiente.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Yo pensaba que el boogie era otra cosa...

Mi primer acercamiento al boogie rock fue con Status Quo, banda escandalosamente ninguneada por un amplío sector del rockerío, que los considera una formación futíl, blanda y vendida al maimstream. No sé para vosotros, pero para mí las siluetas de Parfitt, Rossi y Lancaster moviéndose al unísono mientras atacan, por ejemplo, “Caroline”, es sinónimo de puro rock´n´boogie in your face. Luego llegaron otros maestros del género. Debo citar a Canned Heat como otros de mis favoritos, por supuesto ZZ Top, la profunda guitarra de John Lee Hooker, que con ese tempo te arrastraba al mismísimo infierno, todos los grandes del southern rock, con especial mención a los inmensos Foghat y a mis adorados Lynyrd Skynyrd y tampoco me gustaría olvidarme de Black Oak Arkansas, cuyo clásico “Jim Dandy” lo debo haber escuchado, bailado y disfrutado en millones de ocasiones. Sí señor, tenía muy claro lo que era el boogie rock por excelencia o al menos eso creía.
Cuando cayó en mis manos “Focus Level”, la primera entrega de Endless Boogie, me tuvo hipnotizado una temporada larga. Era imposible etiquetarlos ni describirlos, raros de cojones, eran como un aborto bastardo entre el blues más primigenio y la psicodelia más pasada de vueltas y sin embargo, ellos, más concretamente el guitarrista Paul Major, se definían como una banda de boogie infernal, “sólo queremos llevar la música de John Lee Hooker y Son House a otro nivel. Somos como ese boogie blues interminable y tenebroso que va a por ti para arrastrarte a lo más profundo de tus pesadillas”. La cita es extraña, pero totalmente definitoria de lo que era su música, una jam interminable donde las enmarañadas guitarras de la pareja Major/ Eklow literalmente te hieren el alma, mientras los gruñidos y susurros del Sr. Top Dollar (el alias de Paul Major) te hacen viajar a una dimensión donde los espíritus de Willie Dixon, Robert Johnson, Fred McDowell, Muddy Waters o Son House están montando una buena fiesta.
Hubo cierto conato de éxito cuando una canción de su segundo largo, “Tarmac City”, fue incluida en la banda sonora de la popular serie Sons Of Anarchy, dándole al cuarteto neoyorkino cierta notoriedad, pero sólo fue eso, unas cuantas menciones en alguna publicación de tendencias y vuelta al oscuro underground. Lógico, a pesar de que “Full House Head” era otro impecable manual de cómo coger el legado del blues y hacer algo novedoso, fresco y excitante, el álbum pasó prácticamente desapercibido para un público que los encontraba demasiado extraños. Justo tras la salida de su segundo engendro, leí a Jesper Eklow decir unas cuantas verdades: “Podríamos sonar más normales, pero no nos sale, amamos a gente como Captain Beefheart o Frank Zappa y si a ellos les sirvió, no veo porqué nosotros no podemos hacer lo que queramos. Si prefieres el blues limpio y comercial ahí tienes los artistas de Alligator, nosotros hacemos otra cosa, tómanos o déjanos es así de sencillo”.

Y eso lo decía después de facturar el que se me antoja su disco más “accesible”, porque con “Long Island”, su hasta la fecha última referencia, vuelven a la senda más retorcida, al camino menos transitado, al sonido más enfermo, en otro pepinazo de puro blues demoniaco e incandescente que hace que los altavoces de tu equipo estallen en mil pedazos. Pues sí amigos, estaba equivocado de medio a medio, mi concepto de lo que es el boogie ha cambiado por completo, y la culpa la tiene esta panda de psycho killers que han agarrado por el cuello al estilo, lo han matado, se lo han comido, lo han digerido y han expulsado al mundo otro concepto de blues totalmente diferente al que estábamos acostumbrados: el boogie sin fin.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Ven a conocer el Río Marrón...

Los conocí como a tantos otros a través del blog “Corazón De Rock´n´roll” de mi buen amigo Manel Celeiro, y lo que son las casualidades de la vida, cuando estaba investigando sobre ellos, chequeando youtubes y demás, recibí la llamada de Rockzone, la revista donde colaboro: “Tengo aquí un disco que seguro que te va a encantar, son de Madrid, se llaman Dirty Browns y hacen un poderoso blues pantanoso que seguro te interesa”, sonreí y aquella misma tarde bajé a la redacción a por el disco, que dicho sea de paso tenía un titulo que me encantaba “Goatman Said Everything´s Ok”.
No sé a vosotros, pero a mí uno de los lugares donde más me gusta escuchar música es en el coche, conduciendo y con un buen trecho por delante, introduje el CD en el reproductor y los áridos acordes de ·Hell Boogie” ya me causaron una muy buena impresión, cuando llegó “Brown River”, el segundo corte, ya estaba absolutamente embelesado ante tal demostración de clase y poderío, me acorde de mi colega Manel y pensé que el cabrón lo había vuelto a clavar, han sido muchas tertulias musicales juntos y me conoce muy bien. La audición iba en crescendo, cuando llegó esa imperial y bellísima “Lucky Boy Blues” no daba crédito amigos, ese solo parecía tocado por el mismísimo David Gilmour si éste se hubiera unido a un sucio y oscuro combo de blues, me venían a la mente muchos nombres y estilos que no sé si ellos mismos estarían de acuerdo, pero no podía evitar ver las influencias de gente como Smithreens, Cruzados, Green On Red, Del Fuegos, Tito & Tarantula, Tom Waits, ZZ Top, Johnny Cash, David Allan Coe y tantos grandes de la música de raíces americana.

En efecto,  estábamos ante algo serio, uno de esos discos que no se encuentran todos los días y eran de aquí, de casa nuestra, un valor añadido por lo difícil que las bandas nacionales lo tienen para sobrevivir.

Este próximo sábado 19 de octubre, estarán presentando su joya en el escenario del Rocksound. A menudo hemos comentado la suerte que tienen los yanquis con esa cantidad de garitos que poseen donde se programa música en directo cada día y donde con un poco de suerte puedes encontrarte con auténticos diamantes en bruto, pues bien, no estamos ni en Lousiana, ni en Mississippi ni en ningún antro de Texas, pero si vives por Barcelona o sus alrededores no te puedes perder a un cuarteto responsable de uno de los mejores discos editados el año pasado, en uno de los mejores clubs de esta ciudad. Como ellos mismos dicen en uno de sus temas: Ven al rio marrón, no te arrepentirás. Al fin y al cabo, ¿hay algo mejor que hacer un sábado por la noche?

jueves, 10 de octubre de 2013

Lo primeros pasos...

Hace poco lo hablaba con algunos amigos y nos hacíamos esta pregunta: ¿Es “Pronounced Leh-Nerd Skin.Nerd” el mejor debut de la historia? Si tenemos en cuenta que ahí están dos de los mejores temas que nunca he escuchado (“Free Bird” y “Simple Man”, por supuesto) y que además también incluye perlas imperecederas como “Gimme Three Steps”, “Poison Whiskey” o “Tuesday´s Gone”, podríamos afirmar que si no lo es, poco le falta. Rápidamente empezamos a disentir, tío ¿y qué me dices del primero de Led Zeppelin?. Efectivamente, ese disco también merecería el cetro al mejor debut de la historia.

La conversación subió de tono y todo Dios empezó a decir la suya, cité dos trabajos absolutamente increíbles, el estreno de los Ramones y otro menos típico pero que ocupa un lugar de honor en mi ranking particular, el “Bangkok Shocks, Saigon Shakes, Hanoi Rocks”. Los finlandeses eran pipiolos menores de edad y se descolgaron con un disco impecable, ahí estaban piezas como “Lost In The City”, “Tragedy”, “11Th Street Kids”, “Cheyenne” o “Don´t Never Leave Me”, estaba claro que esas composiciones estaban sólo al alcance de los elegidos.  Se empezaron a citar clásicos a degüello, “The Doors”, “Black Sabbath”, “Van Halen”, “Too Fast For Love” (no me duele reconocer que este nombre lo dije yo mismo), “Music From Big Pink”, “Never Mind The Bollocks”, “Vincebus Eruptum”,  “Cheap Trick”, “New York Dolls”, “Show No Mercy”… todo el mundo decía la suya, hasta que alguien soltó una frase que hizo callarnos a todos de golpe: “Os parecerá que estoy loco, pero para mí, el debut de los Neurotic Outsiders es toda una obra maestra”. Pasaron unos segundos hasta que hubo una reacción unánime, no se puede hablar del debut de un grupo que sólo lanzó un disco y que encima no era ni siquiera una banda estable, pero el tío insistía: “Lo que queráis, pero para mí sigue siendo insuperable”.
Sigo pensando que el ejemplo no era válido, pero al día siguiente cuando llegué a casa, recuperé el álbum después de mucho tiempo sin escucharlo y en lo que sí tenía toda la razón es que aquel trabajo era impecable, incendiario, contundente, casi perfecto. Os acordareis que ahí estaban metidos Duff Rose McKagan y Matt Sorum, entonces todavía miembros de Guns´n´Roses, John Taylor, bajista de Duran Duran, y el gran Steve Jones. Se juntaron, compusieron la joya (una potentísima colección de temas de hard rock punk poderoso y musculado), la lanzaron al mundo y cada uno a lo suyo, como si fuera fácil hacer algo así.

Más tarde me acordé de otro disco similar, el apocalíptico “Demolition 23”, otra super banda con Michael Monroe y Sam Yaffa de Hanoi Rocks, y el malogrado Jay Hennings, que con la ayuda en la producción del mismísimo Little Steven, facturó otro de esos discos legendarios.

Eso sí, al final no hubo manera de ponernos de acuerdo en cual sería ese disco que merecería ser considerado como el mejor debut de todos los tiempos, aunque todos coincidimos en que aquel ya lejano “Neurotic Outsiders” era atómico.